Desde la Unión Industrial de Santa Fe advirtieron que los fuertes incrementos en las facturas eléctricas, sumados a la falta de previsibilidad sobre los costos y las restricciones en el suministro de gas, ponen en riesgo la competitividad del sector productivo.
La Unión Industrial de Santa Fe expresó su preocupación por el fuerte aumento que registraron las tarifas eléctricas para los grandes usuarios y advirtió que en algunos casos las facturas crecieron hasta un 500%, una situación que, aseguran, golpea de lleno la competitividad de las empresas santafesinas.
El representante de la entidad, Cristian Fiederer, explicó que el incremento responde a cambios dispuestos por la Secretaría de Energía de la Nación, que eliminaron los subsidios para los Grandes Usuarios de Distribuidor (GUDI) y modificaron el esquema de costos de generación durante los meses de mayor demanda.
“Lamentablemente estos incrementos rondan el 500% en algunos de los casos”, sostuvo el dirigente, quien remarcó que uno de los principales problemas es la falta de previsibilidad para las empresas.
“Lo peor que sucede cuando uno trabaja en una industria es que planifica la producción y las finanzas, pero se entera a mes vencido cuánto va a tener que pagar de energía”, señaló en declaraciones a RTS Medios.
Fiederer explicó que durante el invierno la generación eléctrica resulta más costosa debido a la necesidad de importar gas o gasoil y a la menor disponibilidad de generación hidroeléctrica, factores que terminan impactando en el precio que pagan los grandes usuarios.
Competitividad en riesgo
“Tenemos una economía que no arranca, no hay actividad económica y cayó el poder adquisitivo. Se nos complica mucho ser competitivos si cada vez que uno trata de ser eficiente tiene estos incrementos en los costos”, afirmó.
La industria de Santa Fe no logra “salir a flote” y desde el sector advierten por la caída de la actividad y el impacto en el empleo
En ese sentido, consideró que la energía es un insumo estratégico para el desarrollo industrial y reclamó mayor previsibilidad para las empresas.
“Tenemos que lograr la mayor previsibilidad posible y, obviamente, al menor costo posible. Todo país desarrollado tiene una matriz energética viable”, sostuvo.
El problema del gas
Fiederer agregó que la situación se agravó durante el invierno por las restricciones en el suministro de gas natural, que obligaron a muchas industrias a utilizar combustibles alternativos más caros para mantener la producción.
“Las empresas tuvieron que reemplazar la generación con gas natural por fuel oil o gasoil. Eso incrementó aún más los costos y puso al sector en una situación muy compleja”, concluyó.
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