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Municipalidad de Santa Fe

El colectivo trans quiere una ley de cupo laboral para poder salir de las esquinas

  • Escrito por Uno


El 80% de las personas trans debe ejercer la prostitución para sobrevivir. Este jueves, Diputados le dio media sanción al proyecto de le...

Cuando la Cámara de Diputados dio media sanción por unanimidad a la ley de cupo laboral trans, los y las referentes de ese colectivo que estaban en las gradas del recinto comenzaron a gritar, a aplaudir y a cantar: "Olé olé, olé olá... a las esquinas no volvemos nunca más".

Ese canto expresaba una realidad a la que el diputado y autor del proyecto, Carlos Del Frade (FSP), le puso cifras: el 80% de las personas trans ejerce la prostitución porque son discriminadas en el mercado laboral donde se le cierran todas las puertas.

"El lugar de las trans es la calle porque las echaron de todos lados. Las echaron sus familias de sus casas, miles de chicas y chicos no pudo tener ni escuela primaria ni secundaria y la mayoría se muere a los 35 años", aseguró y recordó la lucha de la militante ya desaparecida Lohana Berkins.

La ley que ahora deberá debatir el Senado –Cámara en la que desde 2012 a la fecha perdieron estado parlamentario todos los proyectos sobre esta temática aprobados en Diputados– establece un cupo del 10 por ciento de las personas que fueron al Registro Civil y accedieron al reconocimiento registral en su documentación personal.

Desde la sanción de la ley de identidad de género en la Argentina, en mayo de 2012, y hasta junio de 2018 en todo el territorio provincial 855 personas están inscriptas y si se sanciona esta ley fijarán un cupo de entre 85 y 90 personas para ingresar a los tres poderes del Estado santafesino.

Algunos diputados como Santiago Mascheroni (UCR) estuvieron en contra de fijar un cupo y aseguró que esta "es una batalla cultural" en la que el Estado no necesita de un registro para empezar a incorporar a trabajadores trans. Además, se negó a comparar esta ley con la de cupo laboral por discapacidad y definió que el proyecto que se sancionó "no es para establecer un cupo de discriminación positiva, sino para garantizar derechos" y por eso aclaró que iba a votar a favor de la ley pero en contra de la parte del artículo 3 que establece los porcentajes.

Pero a su turno, Jorge Henn (UCR-NEO) se preguntó si la sociedad actual tiene la madurez cultural como para naturalizar esta cuestión de la identidad de género autopercibida, "porque yo también espero que en algún momento esta ley de cupo no sea necesaria. Pero hoy sabemos que no es así y que diariamente son discriminadas y empujadas a prostituirse como único medio de subsistencia".

Por su parte, Rubén Galassi (PS) valoró los proyectos de Del Frade y de Leandro Busatto (FPV), quien fue el primer legislador en proponer una iniciativa de similares características y remarcó sobre el proyecto de ley: "Estamos haciendo justicia con hombres y mujeres trans que fueron víctimas de violencia institucional en gobiernos dictatoriales, pero lamentablemente también en gobiernos democráticos".

En tanto, Busatto expuso las dificultades que tuvo como legislador para lograr que este tema reciba sanción en Diputados y cuestionó que siempre se caiga en el Senado. "Si a mí como legislador me cuesta que este proyecto sea ley, no me quiero imaginar lo que les cuesta a los compañeros y las compañeras trans conseguir un trabajo", dijo y agregó: "Esta ley no es producto de un legislador, sino de una lucha anónima".

La legisladora de Igualdad y Participación, Silvia Augsburger, destacó que en nueve ciudades de la provincia ya se cuenta con un cupo laboral trans como Capitán Bermúdez, Chañear Ladeado, Rosario, San José del Rincón, San Justo, Santa Fe, Venado Tuerto, Santo Tomé y Gálvez.

Pero Augsburger también puso el acento en que el Estado llegó tarde para muchas personas trans que fueron asesinadas. Aseguró que haber sido expulsadas de sus familias, de las escuelas y discriminadas en el mercado laboral a la mayoría de las trans las empujó a la prostitución. Y recordó que "militantes como Vanesa Zabala, Pamela Tabarez, Chiche Castaña, Coty Olmos, fueron todas víctimas de transfemicidios, víctimas del odio y de la discriminación social".

Parte de ese odio, discriminación y violencia estaba consagrado en las propias leyes del Estado. En ese sentido, fueron las diputadas Alicia Gutiérrez (SI) y Verónica Benas (Pares) quienes recordaron los artículos 83, 87 y el 97 que condenaban el travestismo, la prostitución escandalosa y la ofensa al pudor y que eran la llave para que la policía extorsionara a quienes estaban en situación de prostitución en las calles de Santa Fe.

"Tuvo que morir Sandra Cabrera para que seis años después se derogaran esos artículos", refirió Gutiérrez sobre la primera dirigente de la Asociación de Mujeres Meretrices de la República Argentina (Ammar), asesinada el 27 de enero de 2004 en Rosario.

El subsecretario provincial de Diversidad Sexual, Esteban Paulón, presenció la sesión y al finalizar dijo que ahora van a enfocarse "en el trabajo en el Senado porque antes de que termine este año queremos que esté aprobada la ley del cupo trans y que se pueda implementar en los primeros días del 2019".

Luego de la media sanción del proyecto de ley, Alejandra Ironici, la primera persona trans que en 2012 entró a trabajar en el gobierno de la provincia y una militante del colectivo trans, también les envió un mensaje a los senadores y les pidió que aprueben la ley.

"Detrás de esta ley está un montón de compañeras que ya no están y que no tuvieron ningún tipo de oportunidades", dijo Ironici y agregó: "Lo que les estamos dejando a nuestras niñas, niños y adolescentes es la posibilidad de que el día de mañana se críen en un contexto de amor y que eso se traduzca en derechos e igualdad de oportunidades para todos".

Luego del debate en Diputados quedó claro que este proyecto de ley de cupo laboral es más que la posibilidad de acceder a un trabajo digno. Para muchas personas trans es la diferencia entre un proyecto de vida y la discriminación, la violencia y la muerte.