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Municipalidad de Santa Fe

La disputa salarial, alterada por los dictados de la Casa Rosada

  • Escrito por Clarin

LA PUJA DE INGRESOS.Los principales referentes del sindicalismo oficialista se quejan de que Trabajo no homologa los acuerdos que se se ajustan a la pauta salarial de 24%.

La discusión salarial ya no está dada entre los gremios y empresas sino entre gremios y Gobierno, dicen, palabras más o menos, en ámbitos de la CGT oficialista. Y llamativamente, el gran revuelo ante las dificultades para cerrar las paritarias -y que hace que algunos ya especulen con un paro nacional de todas las tendencias cegetistas- surgió de gremios de la CGT alineada con la Casa Rosada.

Casi en paralelo, Armando Cavalieri puso el grito en el cielo porque el Gobierno no aceptó homologar el acuerdo que había logrado para 700 mil empleados de Comercio, por un 30%. Luego la UOM de Antonio Caló -el jefe de la CGT Balcarce- lanzó el paro de 36 horas tras admitir "presiones" para no cerrar arriba de 25% (pedía 32%). Ayer, el cepo salarial que el ministro Axel Kicillof niega fue advertido por el secretario general de UPCN, Andrés Rodríguez, un jefe sindical de indudable perfil negociador con el kirchnerismo. "Al no homologar convenios que se firman, indudablemente que sí", respondió cuando radio América le consultó si el Gobierno estaba frenando las negociaciones. "Hay una responsabilidad también del Poder Ejecutivo", abundó.

Los gremios más dialoguistas de la CGT Balcarce siguen buscando su reunión (ya no tan) secreta con el "ala política" del Gobierno (Aníbal Fernández, Julio de Vido, Carlos Tomada), de la que esperan una comprensión que no tendría Kicillof, quien aparece como el malo de la película en estos días, para no quemar las naves con la presidenta Cristina Kirchner, pese al aval (y generalmente la letra) que da a su ministro preferido.

Una lectura es que Kicillof está sobreactuando a la baja el porcentaje de aumento (25%) con el objetivo de conceder 3 puntos más y lograr el presunto objetivo "antiinflacionario" de que los convenios no lleguen al 30% (sin "3" adelante, pidió Cristina). Haciendo firmar a la UOM, UOCRA y Comercio por 28% para que sean referencia del resto. "El tope real del Gobierno no es 25%. El número mágico terminará siendo 28%", vaticinan en uno de los gremios grandes.

A ese "punto de equilibrio" deseado por la Rosada apuntó el estatal Rodríguez: "El marco adecuado no coincide en cifras en lo que se está manejando en algunos casos con la no homologación de convenios de parte del Ministerio de Trabajo y con lo que están acordando libremente algunos sindicatos con la parte empleadora".