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Berni incrementó su seguridad tras recibir una amenaza escrita

  • Escrito por Uno

El mensaje llegó a la casa particular del secretario de Seguridad de la Nación. La vinculan a operativos antidroga realizados en Rosario.

"Esto no es nuevo. Desde hace un año y medio está recibiendo amenazas, ya sea de barrabravas como de narcos. En general eran por teléfono, pero como le llegó una nota a su domicilio se decidió implementar un dispositivo de seguridad". El vocero del secretario de Seguridad de la Nación, Sergio Berni, confirmó ayer todos los trascendidos en torno a la intensificación de los amedrentamientos contra su jefe. Sin embargo, el particular estilo de vida de Berni no ha cambiado. Sus allegados afirman que sigue haciendo las compras por barrio Belgrano, en Capital Federal, y que sólo reforzó su custodia en la quinta que posee en provincia de Buenos Aires. "Creo que soy uno de los funcionarios más amenazados de muerte que existe en la Argentina. He puesto tras las rejas a más de 800 narcotraficantes", había dicho Berni el año pasado.

Las amenazas fueron publicadas ayer por el diario La Nación y corroboradas con otros detalles ante UNO Medios por uno de sus voceros. "Lo que puso la voz de alerta fue la nota escrita que llegó al domicilio particular. Por eso se decidió implementar un nuevo mecanismo de seguridad", dijo el colaborador.

Según confió el vocero, Berni ajustó algunas medidas, que lo llevaron a lidiar con su apatía a contar con custodia privada. Ahora, y tras recibir una amenaza escrita en su domicilio particular, en su departamento del barrio porteño de Belgrano tiene una consigna de fuerzas federales, aunque muy discreta para no alterar la convivencia con los vecinos.

Las versiones sobre los autores de las amenazas son múltiples. Pero todos coinciden en que podrían venir de barrabravas y no descartan que dentro de los narcos molestos con Berni allá varios rosarinos. En tal sentido, las fuentes consultadas dejaron entrever que algunos pueden estar resentidos tras los operativos desplegados en esta ciudad a partir del 9 de abril pasado.

Custodiado. El refuerzo de la seguridad también se dispuso en la casa de fin de semana que Berni tiene en Lima, provincia de Buenos Aires. Y pese al ofrecimiento de la Policía Federal para desplegar una decena de uniformados, el funcionario prefirió no sentirse avasallado en su intimidad. Trascendió que al campo llega de noche, con las luces de su coche particular apagadas y con visor infrarrojo colocado para detectar una eventual emboscada. Obvio, siempre a mano lleva una pistola Glock 9 milímetros.

Ayer tuvo otra jornada extenuante. Primero con la polémica que él mismo abrió cuando dijo que la rinoscopía a personas que ejercen la función pública (tal cual se solicitó en Capitán Bermúdez) amerita estudiarse. Horas más tarde, estuvo abocado al caso del policía asesinado en plena calle Córdoba en Capital Federal, en un hecho delictivo.

Sus allegados cuentan que Berni minimiza las amenazas. "No les doy bola. Incautamos miles de kilos de drogas a los narcos, al cartel de Sinaloa, detuvimos barrabravas, a 4.000 narcos. A cientos de policías los metimos presos por proteger a bandas de delincuentes, incautamos 15.000 kilos de cocaína y 220.000 de marihuana confiscada, que equivalen a 500 millones de dólares. Hay motivos para que me quieran matar. Por eso tomo recaudos, pero no me preocupa", dijo Berni a través de voceros en la edición del diario porteño.

"A él los narcos no lo preocupan, porque si te quieren matar, no te avisan. En cambio, los barras son distintos, por eso anda custodiado ahora", comentaron allegados al funcionario.