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Municipalidad de Santa Fe

Cerveza artesanal: su sobrante se podría usar como fertilizante o alimento animal

  • Escrito por El Litoral

La norma intenta que la cebada y levadura fermentada, que se desperdician en la producción de esta bebida, se reutilicen en otras unidades de negocios: por ejemplo, en emprendimientos dedicados a la fertilización de la tierra y hasta en alimento para animales. Habrá un registro especial de transportadores de estos residuos.

Una cuanto menos novedosa ordenanza fue sancionada por el Concejo en su última sesión: se clasificó a los "subproductos de cervecería artesanal"; es decir, los excedentes de este tipo de producción de bebida alcohólica muy en boga hoy en la ciudad. Estos sobrantes son la cebada y la levadura de cerveza que se retiran de los fermentadores. Ahora bien, la intención de la norma es que esos excedentes sean reutilizados en potenciales "unidades de negocios" que generen trabajo genuino.

"Ese subproducto de la cerveza artesanal es un materia orgánica con alto valor nutritivo. Hablamos de elementos con un potencial enorme, que pueden fertilizar la tierra, incluso servir para hacer alimento para animales. La premisa es de qué manera podemos generar otras unidades de negocios, es decir, otras alternativas laborales", le dijo a El Litoral Marcela Aeberhard (PJ), que impulsó la ordenanza.

Al cervecero artesanal en la ciudad, para la escala en que trabaja, quizás no le sea rentable dedicarse a reutilizar estos excedentes para otros fines. Pero sí a otras personas. "Se trata de mirar estos desechos como una oportunidad de negocio, que puedan recolectarlos personas inscriptas en un registro y destinarlos a otras finalidades, generar y luego comercializar otras cosas, como fertilizantes para la tierra. Es un marco normativo que da pie a nuevos desarrollos laborales", insiste.

Según la edil, en la ciudad hay actualmente 15 emprendimientos oficiales y otros 12 que están en gestión para ser habilitados. "La cerveza artesanal es una movida que llegó para quedarse", aseguró y contó que se compartirá la nueva normativa con los cerveceros locales, con la Cámara de Cerveceros Artesanales de Rosario y otros sectores relacionados con el rubro.

Punto por punto

Toda persona física o jurídica (cualquier productor de cerveza artesanal local) que genere subproductos de cerveza artesanal (los excedentes) será considerada generador de ese material sobrante. Y cada generador "es responsable de la gestión, manipulación, retiro, transporte, almacenamiento y disposición final de los residuos".

Los cerveceros artesanales no podrán utilizar el servicio público de recolección de residuos domiciliarios para que sean retirados los sobrantes de su producción. Pero tampoco serán considerados Grandes Generadores de Residuos: así, quedan excluidos de la Ordenanza Nº 11.917, con lo cual no deberán contratar y pagar una recolección privada.

"¿Cómo se retirarían?", preguntó El Litoral. "Lo ideal es que haya uno o varios transportistas habilitados que retiren esos excedentes. La recolección tiene que ser distinta: los componentes tienen mucha agua, muchas veces se sacan en tachos... Hoy se hace informalmente", advierte Aeberhard.

"Esto también toca la cuestión de la protección medioambiental -advirtió la concejala-. Pues a estos desechos con mucha agua no se los puede tirar a los desagües, ni mandarlos al relleno sanitario sin un tratamiento. En 36 horas la fermentación se pudre y genera mucho olor. Entonces, necesitamos que este marco normativo ponga una regulación".

Para esto, la ordenanza prevé la creación de un registro de recolectores de subproductos de cervecerías artesanales para la manipulación, retiro, transporte y disposición final de estos materiales. Los recolectores deberán contar "con contenedores u otros medios de transporte (...). Los vehículos, contenedores u otro medio de transporte para el retiro de residuos orgánicos deberán ser de color verde o portar una identificación de color verde claramente visible en el momento de la transportación hasta el momento de la disposición final". La norma versa sobre condiciones estrictas de salubridad e higiene.

"Aquí se trata de sumar a transportistas, por ejemplo, que puedan encontrar un nuevo negocio que les venga bien (en la manipulación y traslado de estos excedentes). Por ejemplo, a los quinteros les serviría mucho acceder a estos residuos (antes tratados correctamente) para fertilizar la tierra de sus plantaciones", puso como ejemplo Aeberhard.

¿Deberán pagar o no?

Pero, "¿los propios emprendedores cerveceros deberán pagar este servicio de recolección especial?", consultó este medio. "La intención es que no -respondió Aeberhard-. Pensemos en que un emprendedor cervecero podría vender (e incluso 'canjear') por el traslado del excedente de su producción de cerveza esas fermentaciones de cebada y levadura. Se le pondría un plusvalor al residuo, pues quien lo transporte vería una ganancia. Insisto: no es basura: es un desecho que tiene un alto valor rentable para otras unidades de negocios".

Aeberhard aseguró que con esta nueva normativa "no se le está cargando otro gasto a los cerveceros artesanales de la ciudad: no habrá un costo más para ellos". La regulación intenta fomentar nuevas unidades de negocios que generen puestos de trabajo. "No hay otras ciudades del país que hayan intentado esto. Veremos cómo se reglamenta (desde el Ejecutivo) pero el disparador y el espíritu de esta normativa es convertir un desecho orgánico en una potencial oportunidad de empleo", concluyó.

Una experta

El próximo lunes brindará una charla sobre este tema -y las posibilidades de los excedentes de la cerveza artesanal para otros usos- Telma Eleonora Scarpeci, licenciada en Biotecnología y doctora en Ciencias Biológicas (UNR), investigadora y becaria del Conicet, quien ha aportado a la elaboración final de esta normativa. Scarpeci cuenta con un extenso curriculum vitae y varias distinciones recibidas por sus trabajos académicos. Entre sus actividades de transferencia tecnológica, realizó un asesoramiento a una cervecería artesanal y una empresa sobre "Producción y capacitación en el manejo de cultivos iniciadores de levaduras utilizadas en procesos fermentativos", durante 2015.

>>> Aclaración
La autoría técnica del proyecto fue del Ingeniero Químico Juan Martín Pividori, quien desarrolló el anteproyecto definitivo "incluso con otros profesionales. La iniciativa fue apoyada también por integrantes de la Agencia para el Desarrollo de Santa Fe y su Región (ADER)", aclaró Pividori.