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Municipalidad de Santa Fe

Una santafesina fue prendida fuego en Brasil por su pareja y pelea por su vida

  • Escrito por Uno


Se trata de Bernarda Massolo de 20 años. El acusado es un joven de barrio Loyola que está prófugo

En la madrugada del jueves Bernarda Massolo de 20 años, oriunda de barrio Las Flores, ingresó al Hospital Universitario de Santa María​ en Brasil con el 56% del cuerpo quemado. La joven viajaba desde hacía meses con su pareja A. G. R. como mochileros por Argentina y Brasil. Según otros viajeros que los acompañaron, fue él quien la incendió con sus elementos para hacer malabares en las calles.

La familia de la víctima se enteró de lo sucedido a través de la publicación de una mujer en Facebook, que pedía un contacto con sus allegados y alertaba con fotos que el acusado de la agresión estaba prófugo. La madre de Bernarda viajó y se encuentra acompañando a su hija. Hoy, Bernarda está en terapia intensiva, con las vías respiratorias dañadas y con asistencia para respirar.

Victoria Aguirre, una mochilera que compartió la semana con Bernarda y A. G. R. relató a UNO Santa Fe: "En un principio los conocimos y nos cayeron bien, les regalamos unos hulas –unos aros grandes para hacer malabares– a ella porque estaba aprendiendo y los invitamos a comer el miércoles a la noche. Vimos que él se empezó a poner violento, quería pelear con otras personas que estaban con nosotros y la trataba muy mal a ella, que intentaba calmarlo".

"Al otro día nos enteramos por la radio que una chica había sido quemada por su pareja, y supimos que era ella de inmediato. Fui hasta la esquina donde habían estado trabajando el día anterior y me encuentro con todas las pertenencias de ella tiradas en ese lugar, no sabemos dónde están sus documentos, todo desparramado y ahí lo confirmé. Fuimos hasta la policía para hacer la denuncia, nos contactamos con organizaciones de mujeres y publiqué en Facebook lo que había pasado. Pude hablar con la madre –llamada Tania– y ahora ella se está quedando en el hospital y en mi casa", agregó.

A las 11 de la mañana de hoy fue el último reporte médico donde le dijeron a la madre que Bernarda se encuentra estable. "Tenemos que ir a ver ahora si los documentos junto a otras pertenencias de ella están en la Fiscalía de la mujer o si él se las llevó, nosotras no tenemos nada", aseguró Victoria quien acompaña a Tania e indicó a UNO Santa Fe que hasta esa hora nadie del Consulado Argentino en Brasil se había comunicado con ellas y es lo que intentarán hacer durante el mediodía y la tarde.

Por otra parte, desde Santa Fe, la familia pide que se difunda el caso para que el violento agresor pueda ser atrapado. "A partir de la viralización de las publicaciones nos empezaron a contar de otras mujeres que fueron agredidas por él, no queremos que esto le pase a nadie más, lo tienen que agarrar".

"Que no sea un caso más"

Bernarda emprendió su viaje este año, meses después de la muerte de su padre. Conoció a A. G. R. en Santa Fe, y hace dos meses dejaron la ciudad. Tania en ese momento hizo un pedido de paradero de ella en la policía ya que no estaba de acuerdo con que su hija se vaya.

"El sábado a la madrugada nos enteramos que Bernarda estaba internada, que está peleando por su vida", describió Guillermina Massolo, su hermana menor, a UNO Santa Fe. Y agregó: "Queremos que salga a la luz, que no sea una víctima más, que se haga justicia, que lo encuentren. Ahora que se conoció lo que le pasó a ella nos enteramos que estuvo preso por pegarle con un machete a una chica y otra nos contó que fue violada por él acá en la ciudad".

Además, Guillermina relató que ella y Tania son las que sustentan el hogar trabajando en una cooperativa rotisería. Desde la Cooperativa Paulo Freire solicitaron donaciones para que la madre de Bernarda pueda mantenerse allí junto a su hija.

La joven cursó hasta el tercer año de la carrera del Profesorado de Educación Especial con orientación en discapacidad intelectual en el Instituto de Educación Superior N° 9.105 "Dra. Sara Faisal ". Es activista feminista, y "siempre marchó por las mujeres. Cada caso que se enteraba era una lágrima y a la calle para ser parte de las movilizaciones", confesó Guillermina.