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Municipalidad de Santa Fe

El Fondo Sojero abrió la grieta en el radicalismo santafesino

  • Escrito por Uno

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El senador Hugo Rasetto cuestionó a sus pares radicales que critican al gobierno nacional del cual son parte. Felipe Michlig lo refutó y disparó: "Yo no me siento para nada representado por el gobierno de Mauricio Macri y desde hace mucho tiempo. El que gobierna la Argentina es el PRO y no la UCR".

La decisión del presidente Mauricio Macri de quitarles a las provincias, municipios y comunas el Fondo Federal Solidario abrió una grieta en el radicalismo santafesino y particularmente entre los senadores de la UCR.
En la sesión de este jueves hubo un proyecto de declaración en rechazo al decreto presidencial que fue firmado por 18 de los 19 senadores provinciales. El único que defendió al gobierno nacional fue Hugo Rasetto (UCR-Iriondo) que para que no queden dudas en dos oportunidades le solicitó a Rubén Pirola, quien presidió la sesión, que constara que el proyecto no llevaba su rúbrica.
El resto de los legisladores –tanto del Frente como del PJ– acompañó la iniciativa y la mayoría de los que tomaron la palabra lanzaron fuertes críticas a la gestión Macri, que incluso no se limitaron a la cuestión del Fondo Sojero. Felipe Michlig (UCR-San Cristóbal) fue uno de los senadores del radicalismo que más duro cuestionó la quita de las partidas que se destinaban a obra pública y recordó que una de las presiones que tuvieron los legisladores a principios de año fue que si no se adhería al Consenso Fiscal dejaría de llegar el dinero del Fondo Federal Solidario.
El sancristobalense aseguró que la decisión de Macri significaba "un fuerte golpe al federalismo", que era "una medida que atenta contra la seguridad jurídica", que el impacto llegaba en plena crisis y que no solo iba a repercutir en la suspensión de las obras que tenían ese financiamiento, sino también, que ponía en peligro muchas fuentes laborales.
Al momento de tomar la palabra, Rasetto defendió la medida de Macri y dijo que la creación del FFS fue una facultad de la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner y que con la misma facultad discrecional el actual Presidente de la Nación decidía eliminarlo por la difícil situación económica.
Además, el representante de Iriondo aseguró que la medida no iba en contra del federalismo. "Un avance contra el federalismo son las retenciones y este gobierno las está reduciendo", aseguró y realizó un repaso por toda la inversión que el gobierno nacional estaría haciendo en Santa Fe, pero que sus pares dijeron "que no se ve".
Luego disparó munición gruesa contra sus correligionarios: "Me llama la atención que radicales hagan críticas cuando forman parte del gobierno nacional. Cuanto más los necesita el gobierno, cuanto más los necesita el partido, más se esconden", punzó.
La respuesta no tardó en llegar. Michlig pidió la palabra y aclaró que la convención provincial del partido decidió que el radicalismo santafesino forma parte del Frente Progresista y marcó diferencias con la Nación destacando la inversión que la provincia hace en materia de educación, salud y acompañamiento de sus habitantes en los momentos de crisis.
"Lamento la exposición del senador Rasetto en cuanto a querer corrernos con una aseveración de que estamos gobernando. Yo no me siento para nada representado por el gobierno de Mauricio Macri y desde hace mucho tiempo. El que gobierna la Argentina es el PRO y no la UCR. Solo algunos dirigentes acompañaron y ya se sienten desencantados. Tan es así, que no tenemos nada que ver, que de 20 ministros solo tiene uno y con poco poder de decisión", afirmó.
"Como radicales –continuó– no nos sentimos en nada parte del gobierno nacional que, además, a los santafesinos siempre nos dio la espalda. Es tan contradictorio y tan nefasto en sus posiciones el gobierno nacional que ni siquiera reconoce y acata un fallo de la Corte Suprema de Justicia. Pasaron 33 meses y ni siquiera llegamos a un acuerdo para que nos den un bono a 30 años".
Además, Michlig dijo que "nunca el radicalismo podría estar en contra de mejorar las condiciones del pueblo" y remarcó que históricamente la UCR "defendió a las clases populares, a los desposeídos y a los más necesitados".
Al finalizar la sesión, al ser consultado por UNO Santa Fe sobre si en el radicalismo santafesino es momento de sincerar las posiciones encontradas entre los que adhieren a Cambiemos y los del Frente Progresista, Rasetto respondió: "No sé si sincerar, porque en un partido político no hay obediencia debida, más en una democracia, en una república. Pero sí tener el cuidado de decir las cosas donde corresponde".
—¿Pero usted entiende que el radicalismo santafesino debería optar por el Frente Progresista o Cambiemos?
—El radicalismo santafesino ya optó. Desde el punto de vista de las autoridades máximas del partido a nivel provincial y nacional tienen decisiones orgánicas tomadas de pertenecer al Frente Progresista Cívico y Social y a Cambiemos.
—Lo que sucede es que esos dos frentes que integra el radicalismo cada vez parecen más distanciados. ¿Pueden estar en los dos?
—En ese caso, no es que vivo en otro mundo, pero estar en permanente fricción me parece inconveniente. A la provincia no le conviene esa fricción porque las diferencias son más formales que de otra naturaleza. Llegado el momento evidentemente (la UCR de) la provincia va a tener que tomar una decisión orgánica que no va a ser sencilla porque no se va a poder desmarcar de la decisión que tomó y que va a seguir tomando el radicalismo a nivel nacional.
—Entonces, ¿para usted el radicalismo santafesino debería estar dentro de Cambiemos?
—No, el partido tiene un órgano máximo que es la convención y que es la que resuelve. Ha resuelto estar en el Frente Progresista Cívico y Social. Lo que pasa es que es un partido nacional y que la convención nacional decidió estar dentro de Cambiemos. Cuando esa compatibilidad sea incompatible, el partido no se va a poder desmarcar de las decisiones que se tomen a nivel nacional y, en ese caso, al radicalismo (en la provincia) no le va a quedar otra que orgánicamente pertenezca a Cambiemos.
Las diferencias, cada vez más notorias, que surgen entre los radicales que apoyan abiertamente a Cambiemos y quienes deciden seguir apostando al Frente Progresista se dan a menos de un año de las elecciones donde los santafesinos van a renovar todas sus autoridades provinciales, desde el gobernador hasta el último presidente comunal.
Pero paralelamente se da en la coyuntura en que la UCR santafesina tiene que definir sus autoridades partidarias, es decir quién quedará al frente del comité provincial y quién conducirá la convención provincial. Ese último órgano será clave para la definición política del radicalismo en Santa Fe.
En las últimas oportunidades los sectores internos del radicalismo llegaron a un acuerdo y se repartieron los lugares con un gran equilibrio. Ahora hay algunos dirigentes de la UCR, claramente enrolados en el Frente Progresista, que quieren forzar una elección interna para que "los que tengan mayoría terminen definiendo el futuro del partido".
Otros, más dialoguistas, aseguran que se están manteniendo conversaciones entre las distintas vertientes para llegar a un acuerdo. Pero todos coinciden que la decisión no se puede estirar mucho más porque las elecciones ya están a la vuelta de la esquina.