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¿Qué opinan de la escuela los santafesinos?

  • Escrito por Porsantafe


El Diputado Provincial Alejandro Boscarol decidió realizar un estudio de opinión pública en la Provincia de Santa Fe para indagar sobre la percepción que los santafesinos tienen respecto de distintas dimensiones del sistema educativo.


Es muy importante la percepción de la gente, porque si bien sabemos que no necesariamente es lo que realmente ocurre, muchas veces se toman decisiones en base a estas percepciones, como por ejemplo, a que escuela mandar a nuestros hijos. Esto nos obliga a trabajar no sólo en las cuestiones materiales o tangibles, sino también en los aspectos simbólicos de la educación, es decir, en lo que representa la escuela en el imaginario social de los santafesinos. La encuesta fue operativizada por la consultora Carlos Fara & Asociados y lo que sigue es un resumen de los resultados.

CALIDAD DE LA EDUCACION
La percepción mayoritaria de los santafesinos es que la escuela está en crisis. Que la escuela ya no es lo que era, y que la calidad de la educación ha empeorado a través de los años.

Casi el 60% de los encuestados cree que la educación ha empeorado en los últimos 20 años y que la calidad actualmente es mala.
La responsabilidad principal de este estado de la situación se la atribuyen al gobierno (32%), y en menor medida a los docentes (22%) y a la sociedad (22%). También a los padres (13%), a los paros docentes (11%) y a la mala infraestructura 4%.

Esta percepción de los santafesinos es coincidente con lo que señalan muchos especialistas, en cuanto a que si bien es cierto que los niveles de inclusión en los últimos años han aumentado, ha sido una inclusión sin calidad. Las grandes crisis económicas y sociales de nuestro país que impactaron en el sistema educativo, han acentuado la capacidad contenedora de la escuela, relegando sus funciones pedagógicas con un impacto directo sobre la calidad educativa.
Esta mirada negativa sobre la realidad educativa, se proyecta hacia las distintas dimensiones del sistema, involucrando a la estructura curricular y los contenidos que se enseñan, a los docentes que están al frente del aula y a las autoridades de gobierno que tienen la responsabilidad principal de garantizarla como derecho esencial. Y también hacia los mismos padres que tienen el deber de acompañar a sus hijos en todo el proceso educativo.

Quienes tienen una valoración negativa de la escuela, consideran que los planes educativos deficientes (31%), padres poco involucrados (28%) y profesores poco preparados (26%), son las causas principales que influyen de manera más negativa en la calidad educativa.

La formación docente es señalada como el principal desafío de la política educativa, la actualización permanente y la especialización de posgrado, con prácticas pedagógicas innovadoras y condiciones salariales y laborales dignas.

Sólo el 30% de los santafesinos considera satisfactorio el desempeño de los docentes.

Las escuelas se volvieron lugares desgastantes para los maestros, donde se sienten poco reconocidos, son cuestionados por los padres y piensan que su papel de enseñar entra en una negociación permanente en torno a lo que se puede o no hacer. A la escuela le cuesta mucho poner bajas notas, hacer repetir de grado a los alumnos y definir modalidades ante los padres.
Esta situación interpela a la autoridad del docente en el aula y quiebra el acuerdo tácito del apoyo mutuo que existía entre padres y maestros para que la escuela pueda cumplir con su función sustantiva de educar.

El 84% de los encuestados considera que los alumnos respetan poco a los docentes y –lo que puede ser más grave- el 66% que los padres los respetan poco.

Por otra parte, esta percepción mayoritariamente negativa de la sociedad santafesina respecto de la escuela, se acentúa cuando se pone en consideración las capacidades y los recursos con que cuenta la misma para poder educar eficazmente.
Sabemos que el derecho a una educación inclusiva y de calidad se garantiza también con condiciones adecuadas para el desarrollo de los aprendizajes, con la infraestructura y el equipamiento indispensables.

Sólo el 16% de los encuestados considera adecuada la infraestructura y el equipamiento escolar.

Existe una sensación generalizada de que los gobiernos (nacional y provincial) han invertido mucho dinero en educación pero los resultados no son los que se esperaban. Parecería que la política educativa en los últimos años, se ha centrado en ampliar su alcance creando más escuelas y cargos docentes pero que se ha replegado en su capacidad para intervenir sobre las prácticas en el aula.

Sólo la mitad de los santafesinos (50%) considera que la educación es una prioridad para el gobierno provincial.

Esta percepción por parte de los santafesinos, es confirmada por los resultados poco alentadores de las Pruebas Aprender 2016 desarrolladas a nivel nacional.
De los estudiantes del último año de la secundaria, el 46% en lengua y el 70% en matemática, no superan el nivel básico. En la escuela primaria, en lengua baja a 33% y en matemática al 41% quienes no lo superan. Los logros por nivel económico-social muestran diferencias estridentes. Los insatisfactorios logros de Aprender 2016 y de pruebas anteriores se oscurecen aún más por coincidir con un posicionamiento regional también desfavorable para la Argentina.
A nivel provincial los resultados de Aprender 2016 son un poco más alentadores. En la escuela primaria, el 62% de los alumnos se encuentra en los niveles satisfactorio y avanzado en matemática. Además, en la escuela secundaria, Santa Fe se ubica en matemática en los dos mejores niveles por encima del promedio del país, donde el 35% de los alumnos se encuentran en los niveles satisfactorio y avanzado.

Cerca del 40% de los santafesinos no tiene formada una opinión o desconoce la existencia de las Pruebas Aprender.

Sin embargo, -y más allá de estas valoraciones- la escuela sigue siendo una institución importante para la sociedad santafesina, en la que sigue confiando y apostando para que recupere y alcance toda su capacidad educadora y transformadora.
Asimismo, existe una valoración muy positiva respecto al rol de la escuela en los primeros años de la infancia, así como también, a que la escuela tenga más horas de clases porque posibilita otros aprendizajes, como idiomas, deportes, artes e informática, o apoyo escolar para que no repitan.

Más del 60% de los santafesinos está de acuerdo que los niños comiencen a educarse desde más chicos en jardines maternales, así como también, que pasen más tiempo en la escuela primaria.

El 75% de los encuestados está a favor de que a los alumnos se les asigne tarea escolar para la casa y 60% está en desacuerdo con que no se los aplace.

Los altos índices de ausentismo, de repitencia y de abandono en la escuela secundaria exigen medidas (sostenidas con recursos) para garantizar no sólo el ingreso de los alumnos al sistema, sino su permanencia y egreso con calidad. Algunos datos son abrumadores: 6 de cada 10 chicos no termina la escuela secundaria en tiempo y forma, alrededor de 50 chicos por hora abandonan la escuela. Es como si cerrara una escuela de más de 1000 alumnos por día.

El desafío más complejo es lograr que los alumnos quieran y necesiten ir a una nueva escuela secundaria. Para ello, es imperioso revisar la estructura curricular, habilitar instancias de acercamiento al mundo laboral, generar mecanismos de acompañamiento de las trayectorias escolares, la concentración de horas y cargos docentes en la misma institución, como así también, la creación de espacios extracurriculares y proyectos innovadores orientados a estos fines.
Estos aspectos pasan a ser centrales para el debate de la futura Ley de Educación Provincial, si lo que intentamos es fortalecer las formas y los sentidos de una potente política pública que pueda intervenir eficazmente en las prácticas educativas. Para ello, será necesario contar con una base institucionalizada de diálogo con todos los actores que integran el sistema educativo y avanzar en la conformación de ámbitos de gobierno democráticos de la educación (Consejos Escolares, Foros Educativos Regionales, Consejo Provincial de Educación, etc) para la toma de decisiones consensuadas.

Proyecto de Ley Evaluar la Escuela
Ante esta situación, proponemos evaluar la escuela y sus prácticas de manera permanente para establecer líneas de trabajo que mejoren la calidad educativa e institucional. Debe ser asumida como una tarea periódica incorporada a la idiosincrasia escolar, protagonizada por todos los actores de la comunidad educativa, para detectar fortalezas y nudos problemáticos y trazar de manera concertada estrategias de trabajo para mejorar la gestión educativa. Con este objetivo, presentamos el Proyecto de Ley de "Evaluar la Escuela" que será ingresado para debatir en las cámaras legislativas.
El proyecto apunta esencialmente a instalar una cultura de la autoevaluación educativa mediante la cual, directivos, docentes, no docentes, padres y alumnos se transformen en agentes activos de cambio, en protagonistas del diseño e implementación de los planes de mejora que se plasmen en los Proyectos Educativos Institucionales. Al mismo tiempo propone la creación de una Unidad de Apoyo Técnico a los procesos de autoevaluación educativa y dispone la constitución de un Consejo Asesor conformado por representantes de todas las instituciones que integran el sistema educativo.