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River liquidó a Boca y el torneo quedó abierto

  • Escrito por La Capital

Los millonarios dieron un paso vital. Están a 4 puntos de su vencido con un partido menos

River le asestó un golpe de dureza máxima a Boca y abrió el abanico de posibilidades en la recta final del campeonato, al imponerse ayer en la Bombonera por 3-1.

El clásico se peleó y se discutió mucho pero el fútbol, cuando apareció, lo puso River, que concretó un resultado indiscutible con goles de Martínez y Alario en el primer tiempo y Driussi sobre el final (Gago había descontado sobre el cierre de la etapa inicial).

Martínez, hasta salir lesionado, fue la individualidad más destacada pero otros puntos altos en el vencedor fueron Ponzio, cuya presencia en el medio fue determinante; Alario, aunque decayó en la segunda mitad hasta ser reemplazado, y Martínez Quarta, autor de dos cierres claves en situaciones extremas.

Boca pareció quedar sin brújula al perder tempranamente por lesión a Centurión, no contó desde entonces con alguien capaz de imponer cambio de ritmo y desequilibrio en los últimos metros.

River abrió el marcador en el minuto 14: centro largo de Driussi desde la derecha que cayo a espaldas de Peruzzi y por allí apareció Martínez para definir de primera, con un latigazo de zurda que se hizo inatajable para Rossi.

Aumentó el visitante diez minutos después en otra jugada con participación de Martínez, que fue el que aprovechó la mala salida del fondo rival y habilitó a Alario para que concretara. Las dos acciones se produjeron por la zona que el equipo de Marcelo Gallardo había elegido para atacar, con Martínez bien abierto sobre la izquierda.

El juego era todo de River. Sin embargo, en la última acción del primer tiempo, Gago ejecutó un tiro libre desde la izquierda, su pelotazo se cerró, calculó muy mal Batalla y Boca se puso a tiro.

En el complemento, Boca buscó pero el partido ganó en emotividad en los últimos minutos, porque Boca estuvo a tiro del empate pero no logró el cometido ya que Batalla se reivindicó al salvar por dos veces en la misma jugada, la segunda en forma casi milagrosa cuando Peruzzi, de frente al arco, remató adonde estaba el arquero.

En la siguiente, ya con el tiempo regular cumplido, se equivocó Gago, todo Boca estaba desarmado y Driussi, por el medio, puso el 3-1 para el equipo que dio la talla en un partido trascendente.